Semblanzas de las orientadoras y orientadores del Seminario Provincial de Orientación
Huesca

Quino Villa Bruned
IES Pirineos. Jaca

Bloque I. Una pincelada sobre mis gustos.

1. Una de mis citas favoritas.
"Tú eres siempre Aquí.
¿Dónde, si no, podrías ser?"
(Josh Baran)

2. Qué me dice esa cita, qué esconde, qué tiene de especial para mí.
La importancia de vivir y disfrutar el Aquí Ahora.
Una reclusa de una prisión federal de California escribió, en una ocasión, algo parecido:
"Es fácil perderte
en un pasado que no puedes cambiar,
o en las esperanzas de un futuro que no existe.
Yo he elegido vivir."
O como dejó dicho el cantautor, poeta y filósofo Facundo Cabral:
"Cuida el presente,
pues en el vivirás el resto de tu vida."
¿Suena bien, no? Incluso diría que muy bien, especialmente la música que se esconde tras el quicio de esas palabras.

3. Un libro que recomiendo.
Practicando el Poder del Ahora, de Eckhart Tolle.

4. Por qué.
Está dedicado a una cuestión que, tal como están las cosas en nuestro mundo de hoy, inmerso en una crisis de valores de magnitud tan insospechada, resulta totalmente necesaria la transformación de la conciencia. Somos esclavos de la mente, de nuestro ego, y las consecuencias que ocasionamos en nuestros semejantes y en el planeta Tierra resultan más que evidentes. Pero es posible un cambio, y éste tiene que comenzar por la transformación de cada cual: es posible entrar en un nuevo estadio de conciencia, se trata de algo que está al alcance de cualquiera. Pues esta obra sencilla y breve puede serte de utilidad en ese sentido.

5. Una película que recomiendo.
El Guerrero Pacífico, interpretada por Nick Nolte, que está genial, Scott Melchlowicz y Amy Samrt, también geniales; bueno, creo que está todo genial: el guión, la realización y la postproducción.

6. Por qué.
Basada en un hecho real, tal y como narra el best-seller de Dan Millman, esa película te llevará de la mano a un mundo que forma parte de ti, pero que generalmente suele permanecer en la penumbra: el de las verdaderas potencialidades de tu ser más genuino, el de tu identidad esencial, el de tu presencia amorosa; todo ello te acompañará hasta un Aquí Ahora que no tiene fin.
La recomiendo también para trabajar detenidamente con alumnas y alumnos algo que el Dalai Lama bautizó como espitualidad laica.

 

Bloque II. Un paseo por mis recuerdos.

7. Un recuerdo entrañable de mi infancia.
Mi infancia transcurrió felizmente en un apartado pueblo del Pirineo. Aunque en apariencia no disponía de muchas de las comodidades de las que puedo disfrutar hoy día, no tenía sensación alguna de privación o carencia sino de plenitud en todos los sentidos. Disfrutaba con todo: con las mágicas veladas, con las tradicionales tareas domésticas, con las siempre amenas tareas escolares, con los juegos grupales muchos de los cuales inventábamos, e incluso con las travesuras más disparatadas. Yo, además, pasaba algún que otro rato, en una casita que me había construido mi padre; en ocasiones me retiraba a ella para escuchar el silencio e inventar nuevos mundos. En una ocasión quise compartir aquella experiencia tan insólita con algunos de mis compañeros, y su dictamen fue directo e instantáneo: que cambiara de tercio, pues me estaba volviendo algo majareta. Por supuesto, no les hice caso; eso sí, a partir de entonces guardé para mí -sólo para mí- aquel maravilloso secreto. Aún hoy, cuando estoy ocupado en escritura creativa, sigo perdiéndome por los remansos y vericuetos de aquellos mundos fantaseados, sólo accesibles para la mente mágica de aquel niño.

8. Un recuerdo entrañable de mi etapa universitaria.
Los finales de curso. Disfrutaba a tope con las noches de marcha, con la juerga, con las fiestas de despedida, también con los exámenes finales -por qué no-, y por supuesto con mis guitarras eléctricas y algún que otro concierto que salía al paso... Cada fin de curso suponía un final etapa, pues apenas acabar, debía recargar rápidamente las pilas y ponerme a trabajar para ganar dinero y poderme producir mis películas, que entonces suponían un pastón (estamos hablando de cine doméstico, pero cine al fin y al cabo, pues el sistema vídeo aún no había llegado al mercado). Creo que por aquella época mis días tenían más de 24 horas, o tal vez, y como ha demostrado la física cuántica, el tiempo sea, antes que una dimensión concreta, algo relativo e ilusorio.

 

Bloque III. Mis fortalezas.

9. Una de mis fortalezas.
Mi creatividad.

10. Una de mis debilidades.
El persistir en esa fortaleza de ser creativo; no sé si se podría interpretar como tozudez u obstinación, pero ahí está. Y claro, eso me ha traído algún que otro problemilla, ya desde bien niño; pero también es verdad que uno no puede renunciar a lo que es. Escribía Torrance, allá por el año 1977, sobre la personalidad creativa algo que me ha seguido dando alas:
"Así como los maestros prefieren los alumnos de elevado CI a los de gran capacidad creativa, los administradores de escuela prefieren maestros de menor capacidad creativa... Del mismo modo que el niño de gran capacidad creativa ocasiona problemas en la clase, el maestro sumamente creativo también genera problemas para el administrador de la escuela. Ser creativo quiere decir ser caprichoso e incierto, y esto siempre nos tiene preocupados. Nos gusta poder predecir las cosas, ya que así nos sentimos más seguros, más en control...
Los maestros creativos necesitan una supervisión creativa. Ya que no pueden dejar de pensar, estos maestros no dejan de trabajar después de la semana de cuarenta horas. El supervisor que no puede tolerar un espíritu independiente, encontrará muchas dificultades en la dirección o canalización estricta de las energías de un maestro creativo, el cual se absorbe totalmente en su trabajo y a veces considera la supervisión como una interferencia...
El maestro verdaderamente creativo no trabaja para mantener su status o alcanzar una posición de poder; no tiene ningún deseo de ser director o subdirector. El trabaja para vivir consigo mismo: la libertad para crear es su mayor recompensa.
Su mejor trabajo se realiza cuando se le confronta con problemas difíciles e integrantes, o cuando está absorto en uno de sus proyectos favoritos. Habrá veces que desafiará todo precedente y hasta pondrá a prueba alguna idea nueva sin permiso oficial alguno."

Pues después de muchos años, en ello persevero. ¡Qué le vamos a hacer! Y a mis años, ya no creo que cambie; es más, estoy bien seguro que no lo haré.

Bloque IV. Expectativas y deseos.

11. Formulo un deseo para mi centro, para mis compañeros/as de trabajo...
Hay cuestiones que sólo se pueden abordar de manera conjunta y participativa; me encantaría que pudiéramos dejar atrás parte de los miedos, y nos atreviéramos, en el quehacer docente diario, con nuevas metodologías, en el contexto de la educación inclusiva y la educación emocional. Ya lo decía Dorothy Thompson: "Solamente cuando dejamos de tener miedo, empezamos a vivir en cada experiencia... empezamos a vivir en abundancia". Y digo esto desde el profundo respeto y aprecio que me merecen mis compañeras y compañeros.

12. Formulo un deseo para mi vida.
El seguir disfrutando con lo que hago, el seguir despertando a cada instante presente. Esa es mi mejor lotería; y lo mejor: que ni siquiera depende de la suerte.

Bloque V. Lo no dicho.
13. Añado cualquier otro comentario o reflexión.
Dice Alejandro Jodorowsky algo que, además de hacerlo mío, quiero compartir contigo:
" Tres consejos daría a la gente.
El primero, haz siempre, porque si no haces, te arrepentirás,
y si haces y te equivocas, al menos habrás aprendido algo.
El segundo, no quieras nada pata ti que no sea también para los otros.
El tercero, no seas lo que los otros quieran que seas, sé lo que tú eres."
Complementan mi álbum fotográfico estas dos imágenes, descendiendo del lago del Sein (Val de Chistau).